El Tour de 2016 inició sus tres semanas de pedaladas alrededor de Francia el fin de semana pasado. No todos los ciclistas llegarán a la línea de meta en París, pues sabemos que habrá innumerables accidentes. A continuación les contamos algunas de las caídas más terribles de la mejor carrera ciclista del mundo.

1. Caída a cuatro patas

Como se suele decir, nunca trabajes con animales ni con niños, y esto quedó bien demostrado en el caso del ciclista francés Sandy Casar. Tuvo que hacer un giro brusco para evitar a un perro callejero en la etapa 18 del Tour de 2007 y acabó despatarrado sobre el asfalto. Por suerte el chucho no sufrió daño alguno y Casar, ensangrentado y magullado, siguió pedaleando a duras penas para terminar ganando la etapa.

2. Foto bomba

La llegada más famosa del Tour, en la estación de esquí de Alpe d’Huez, atrae a una multitud de enfervorecidos fans que se empujan unos a otros por conseguir una instantánea de sus héroes. Pero uno de ellos fue demasiado lejos para sacar la foto perfecta durante el Tour de 1999, pues se plantó en mitad de la carretera y tropezó con el italiano Giuseppe Guerini, tirándole al suelo. Guerini volvió a subirse a la bici y aún así consiguió ganar la etapa.

3. Esfuerzo bajo la lluvia

En el Tour de 2003, el alemán Jan Ullrich y el estadounidense Lance Armstrong batallaron duramente para conseguir el maillot amarillo. Ullrich estaba a menos de un minuto de su rival cuando perdió el control en la contrarreloj final y le patinó la rueda de la bicicleta sobre el asfalto mojado. Acabó perdiendo el Tour por solo 71 segundos, aunque posteriormente a Armstrong le desposeyeron de ese título por dopaje.

4. Montonera de pedales

Un pelotón muy agrupado circulando a alta velocidad es sinónimo de accidente inminente, y esta monstruosa montonera de 35 bicicletas que ocurrió en Bélgica durante el Tour de 2015 fue todo un accidente. Entre los lesionados estaba el ciclista suizo y líder de la carrera Fabian Cancellara, que salió disparado por encima del manillar y tuvo que abandonar el Tour con una vértebra fracturada.

5. Final sangriento

Abandonar el Tour ya es bastante desagradable, pero hacerlo solo a las seis horas de empezar es el colmo, como le sucedió a un grupo de esprinters al final de la primera etapa en 1994. Un policía que intentaba sacar una foto de recuerdo se metió en medio de un puñado de ciclistas que volaban a 70 km/h. El resultado fue una verdadera masacre que llevó a varios ciclistas al hospital, entre ellos el héroe local Laurent Jalabert.

6. Peligro en las bajadas

Si da miedo mirar los descensos a alta velocidad, imagínate lo que debió ser para el ciclista español Joseba Beloki cuando resbaló sobre la superficie de una carretera que se derretía bajo un sol abrasador. Beloki acabó con varias fracturas, pero esta caída fue más famosa por el astuto cambio de dirección que realizó Lance Armstrong pasando al lado de Beloki y atravesando un campo para después volver a la carretera.