Del uso de ganado a las monedas, el comercio ha sido parte del día a día de la existencia humana por miles de años, y durante la última década se ha transformado de una manera irreconocible. Hoy puedes comprar tu almuerzo utilizando tu tarjeta de débito sobre el pequeño lector, pagar el ticket del metro con tu smartwatch y enviar dinero alrededor del mundo desde tu smartphone: la brillante app de Azimo te permite transferir dinero a más de 190 países y esta semana hemos lanzado el primer Facebook Messenger bot del mundo para transferencias.

Por supuesto, esta nueva tecnología está muy lejos de las prácticas de intercambio de un saco de harina por una gallina, o del pago del salario en hojas de tabaco, pero el principio central del trueque continúa siendo el mismo – y probablemente siempre lo sea.

10000 AC: Granos y ganado

No le tomó mucho tiempo a los humanos inventar el sistema del trueque: intercambiar objetos excedentes con sus vecinos. No era como el Mercadona, pero probablemente pudieras intercambiar un saco de harina por una gallina, o incluso una vaca por una mesa. Por supuesto, esto pronto se volvió complicado: el trueque requería de encontrar a la persona justa que tuviera exactamente lo que tú querías y que a la vez quisiera aquello que tú tenías a cambio, una ‘coincidencia de deseos’. No duraría demasiado…

3000 AC: Los primeros bancos

Sería razonable pensar que los grandes bancos urbanos se ven un poco desactualizados en la era de los smartphones y los relojes inteligentes. Pero para ser justos, los bancos han existido desde hace un largo… largo tiempo: algunas versiones primitivas de los bancos comenzaron en templos y palacios en la región de la Mesopotamia alrededor de 5.000 años atrás.

1200 AC: Conchas y sal

La forma más antigua de moneda o divisa fuerte fue una concha marina llamada “cauri”, originaria de China pero que pronto se extendió por el mundo como forma de pago. De hecho, formas similares de dinero en base a conchas marinas aún se utilizaban a fines del siglo XIX en partes de África y el Pacífico Sur.

Antiguas escrituras romanas también describen el uso de la sal como método de pago a los soldados, dando así origen al uso común de la palabra “salario”. Pero no sólo los soldados recibían su paga en sal. Este mineral también parece haber sido utilizado por romanos y griegos para comprar esclavos, así como también por mercaderes moros durante el siglo VI para intercambiar por oro.

630 AC: Monedas

Las primeras monedas fueron acuñadas en Lydia, un antiguo reino de Asia Menor que hoy forma parte de la actual Turquía. Estaban hechas de una mezcla de oro y plata llamada electrum. No habrían podido caber en una máquina expendedora, por cierto: por entonces eran valuadas por su peso, no por su forma. Las monedas fueron rápidamente populares en la Grecia central y, pocos cientos de años, los romanos también utilizaron sencillo en esta forma a lo largo y ancho de su Imperio.

1000 DC: Billetes

Los chinos fueron los primeros en poner en circulación los billetes de papel, a raíz de una escasez mundial de metales para producir monedas. Luego de sentar este tan relevante antecedente, China abandonó el dinero en papel cerca del año 1455 a causa de la inflación. Suecia fue el primer país de Europa en imprimir billetes, durante la década de 1660, y el resto del continente lo siguió rápidamente.

1619: Tabaco

La sal era la moneda elegida en la era del Imperio Romano, pero ya en la América del siglo XVII el tabaco era el nuevo “dinero mercancía”. Estas hojas marrones fueron moneda corriente en los estados de Virginia, Pennsylvania, Maryland y las Carolinas hasta que se agotó su uso.

1946: Tarjetas de crédito

La primera tarjeta bancaria fue introducida en los Estados Unidos en 1946. Cuatro años más tarde apareció la tarjeta Diners Club, la primera tarjeta independiente aceptada por múltiples comercios. Nacía así el boom del crédito.

1990s: Compras en línea

Ya sea que estés comprando DVDs o la cena, las compras en línea son hoy “moneda corriente” y navegar por internet desde el sofá es la nueva forma de consumo terapéutico por excelencia. Es por eso que resulta increíble pensar que sitios como Amazon e eBay tienen apenas más de diez años de vida. La próxima vez que agregues las últimas ofertas online a tu carrito, detente a recordar a aquellos soldados romanos ante el desafío de decidir cómo invertir su sal.

2008: Contactless

El contactless puede haber llegado a la escena de la venta al público hace apenas algunos años, pero la mayoría de nosotros hemos crecido acostumbrados a pagar simplemente posando nuestra tarjeta en un lector. Hoy en día, la perspectiva de tener que introducir nuestra clave o pin por un bocadillo resulta tedioso en este, nuestro siglo XXI.

2009: Bitcoins

Los bitcoins aparecieron en nuestras vidas como la próxima gran novedada, al resurgieron de las cenizas de la crisis financiera global del año 2008. Pero esta “criptomoneda” aún debe demostrar estar a la altura de las expectativas. La mayoría de la gente la ha oído nombrar, pero pocos entienden cómo funciona esta moneda virtual. E incluso menos conocen quién la inventó, más allá del dato de que habría sido una persona o grupo bajo el pseudónimo de Satoshi Nakamoto.

2010: Dinero móvil

Si la década de 1990 fue la época de gloria de internet, el siglo XXI es el tiempo del smartphone. Es la era de las apps, la billetera móvil y las recargas móviles. Azimo nació en 2012 para brindar transferencias de dinero de una manera rápida, segura y a bajo costo a la mayor cantidad de gente posible. Ahora nuestros clientes pueden enviar dinero alrededor del mundo a través de nuestro sitio web o de nuestra app con unos simples clics. Sin dudas, bastante más sencillo que hacer la fila en el foro por una bolsa de sal.

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