Como filipino/a viviendo en el extranjero, hay muchas cosas que tus amigos no filipinos nunca entenderán sobre tu cultura. Ya sabes, esos pequeños detalles que hacen de Filipinas lo que es. Si sueñas con largos días vagueando en playas llenas de palmeras, te verás reflejado en estas 7 tradiciones y peculiaridades filipinas:

1. Echas de menos la arena blanca

En tu tierra, los fines de semana y las vacaciones significan vaguear en playas de arena blanca y remojarte los pies en aguas cristalinas. Es incluso mejor cuando estás con familiares y amigos disfrutando de una comida con carne recién hecha a la parrilla y marisco, con bebidas heladas y mangos dulces y maduros. ¡Nada que ver con las aguas del Mediterráneo!

2. Los pasalubong son parte de tu lista de la compra

Los souvenirs no son solo para ti, también para tus seres queridos. Cada pasalubong, o souvenir, se elige personalmente, se envuelve cuidadosamente en una caja balikbayan y se envía directamente a Filipinas. Durante el mes de diciembre, millones de cajas llegan a los hogares del país desde todos los rincones del mundo donde viven filipinos.

3. Te vistes con pambahay en casa

Puede que te arregles mucho para salir de fiesta, pero en cuanto llegas a casa, el dress code te importa un pimiento: una camiseta desgastada, unos pantalones de chándal y chanclas. Lo más viejo, ancho y cómodo que tengas. No importa las pintas que tengas siempre que te haga sentir como en casa.

4. Tienes una sawsawan para cada plato

Conoces una salsa (sawsawan) para cada plato: mang tomas (salsa de hígado de cerdo) para los lechones crujientes y jugosos, bagoong alamang (salsa de gambas en salazón) para los guisos de rabo de toro kare kare. También utilizas patis (salsa de pescado), suka (vinagre), salsa de soja rociada con calamansi (limón filipino), sin olvidar el kétchup de banana.

5. Las celebraciones se convierten en handaan

La comida es una parte central de tu vida y celebras cada ocasión con un handaan, una comilona. Esto significa que no hay suficiente comida para considerarlo un banquete. Aprovechas cada oportunidad para reunirte con tus amigos y familiares para celebrar cualquier evento: cumpleaños, aniversarios, una casa nueva, un trabajo nuevo o incluso dejar el antiguo trabajo.

…siempre tienes un karaoke a mano

Cuando se acaban la comida y las charlas, llega el momento del karaoke. ¡No puede faltar! Tu pasión por cantar nació viendo sin cansarte concursos de música en la tele y todavía sueñas con convertirte en un cantante famoso algún día. No importa si lo haces bien o mal siempre que te lo pases como nunca.

6. Sigues creyendo en pamahiin, aunque sean exagerados

Todavía crees en los pamahiin, o creencias supersticiosas, aunque sean inverosímiles. No vayas directamente a casa después de un velatorio o el espíritu de la persona fallecida te perseguirá. No limpies la mesa si todavía hay alguien comiendo o puede que esa persona no se case nunca. No dejes que tus hermanos se casen el mismo año o uno de los matrimonios estará condenado al fracaso.

7. La navidad empieza en septiembre

Los filipinos cuentan con la Navidad más larga del mundo. Nunca es demasiado pronto para sacar la decoración navideña y empezar a decorar la casa. Los villancicos comienzan en las calles a partir de septiembre cuando se empieza a preparar la Nochebuena y la lista de regalos. ¡Siempre es bueno ser precavido!

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